
Fue la casa de uno de los personajes ilustres de Lorca, el Consejero real que ordenó una de las reconstrucciones de la presa de Puentes. Se trata de un conjunto de casas de dos y tres alturas con balcones en la planta noble con antepechos de forja y rejas en algunas ventanas de la planta de acceso. La puerta de acceso es adintelada con pilastras en las jambas. Tiene paños de la vahada policromados. Unido al edificio por una cochera se encuentra una pequeña capilla de planta rectangular y cubierta a dos aguas.
El abandono del edificio es evidente, pero la estructura del mismo parece estable.
A la Casa del Consejero se acceda por la carretera MU-701 de Lorca a La Parroquia, en la pedanía del Consejero.
Esta casa se encuentra situada en un pequeño núcleo de población muy cerca de la ciudad de Lorca. Muy próximo, al sur, se encuentra el Cejo de los Enamorados en la Sierra de la Torrecilla, cuyo paisaje contrasta con la vega del Río Guadalentín que queda al norte de esta pedanía. Es un entorno puramente rural en el que se concentran parcelas de cultivo aprovechando el sistema de riego de la zona.